
Conseguimos trabajo como para estirar nuestra estadia por estos lugares. Edgar y Julia, nos ofrecieron ayudarlos en su tienda de artesania a cambio de comida y algo de dinero para el hospedaje, aveces no llegaban. Luego de 8 semanas de viaje, podemos decir que conocemos Cusco y sus alrededores. Cusco, no es solo Machupichu. Peru no es solo Machupichu. Sudamerica no es solo machupichu. A su vez Cusco es mas que el City tour, la Incacola y la cusqueña. No en vano se gano el nombre. Qosco, en quechua corazon. El turismo le dice ombligo. Ombligo es la mitad de uno mismo. Nada mas egoista que mirarse el ombligo. Qosco es el corazon. Y pasear en silencio de noche invita a eso: a mirarse el corazon y compartirlo. Y Aqui me tengo que poner sincero: Este viaje tiene un sentido tambien laboral. Mi sueño de chico de ser arqueologo, me motivo a estudiar antropologia. Mis anhelos de trabajar de arqueologo me animaron a viajar por latinoamerica para encontrar algun puesto de arqueologo vacante. En estos momentos toca probar suerte por Cusco.
Hoy tuve un momento muy grato en la biblioteca del Qoricancha: Un taller de lectura critica de crónicas del cusco, útiles para tesis arqueológicas, antropológicas o de ciencias sociales en general. Romi se quedo en el hostal, tranquila, leyendo. Llovia, no quería moverse del mirador del hostal, y con mucha razón decía que se iba a aburrir. La concurrencia al taller poca, pero interesante. La tarde lluviosa, el lugar, inspirador. La charla divagaba entre la cosmovisión andina del tiempo y el espacio, el valor cognoscitivo de los mitos, Frankling Pease, Eric Wolf, y las huacas de condorcanqui. Me sentí como las primeras veces que entraba a los depósitos del Museo de La Plata o a la bilioteca del museo, esa sensación de que en esos libros hay algún secreto esperando a ser develado. Al final nos despedimos de Carlos, Un investigador independiente de las religiones, Juan Onca, artista plástico, de Fernando, descendiente directo de Huayna Capac. Me quede charlando con Juan un rato, mientras cerraba la biblioteca que ya estaba a oscuras, al igual que todo el Qoricancha. Las típicas luces, amarillas y bajitas, el lustre del cuero de los lomos de los libros brillando en la oscuridad, y los monjes dominicos murmurando sus oraciones de fondo, y la presencia del Qoricancha en cada centímetro del cuerpo. Se te ponia la piel de gallina. Me sentia un nene. Así Salí a la calle, mi mochila, mi capa de lluvia, mi sonrisa, y todas mis fantasías, que solo dios sabe cuántas son. Recorro las calles. Pensando en Romi, en este lugar, en trabajar. Compro salchichas para la cena. Llego al hospedaje. Le doy un beso y me voy a la terraza a tomar un te y contarles esta linda película. De fondo suena sabina y brillan las luces de la Plaza de Armas. Mañana arrancamos para machupichu. Que nos dejara este mágico lugar. Voy sumamente entregado a que su energía, me haga ver, me enseñe. Tenemos todo listo. Comienzo favorable.